10 de junio de 2026
Cómo elegir una agencia web (o freelancer) sin arrepentirte
Elegir quién construye tu sitio web es una decisión que después es cara de revertir — no solo en plata, también en tiempo. No se trata de encontrar el portafolio más grande o el precio más bajo, sino de hacer las preguntas correctas antes de firmar.
Pedí ver proyectos reales, no solo el portafolio
Pedí sitios en producción, no capturas o mockups. Abrilos en el celular, fijate si cargan rápido, si se ven bien. Y preguntá por un proyecto en concreto: cuál era el problema del cliente, qué se hizo, y qué resultado dejó. Si no pueden contarte eso con detalle, probablemente no lo pensaron así.
Preguntá quién hace el trabajo, no solo quién lo vende
En muchas agencias, la persona que te vende el proyecto no es la que después lo construye. Preguntá directamente quién va a ser tu contacto durante el desarrollo, y si va a ser la misma persona de principio a fin.
Aclará qué pasa después del lanzamiento
Preguntá sobre mantenimiento posterior: quién arregla algo si se rompe, si existe algún acuerdo de soporte, y qué pasa si en seis meses querés hacer cambios. Un sitio entregado sin ningún plan de qué sigue después suele ser el inicio de sorpresas caras.
Fijate en la comunicación, no solo en el precio
La cotización más barata no siempre termina siendo la más económica si la comunicación es lenta o requiere varias vueltas para resolver algo simple. Cómo responden y qué preguntan durante el proceso de cotizar es una buena señal de cómo va a ser trabajar con ellos después.
Freelancer o agencia, otra vez
Una agencia suma estructura y especialistas, a costa de intermediarios entre vos y quien hace el trabajo. Un freelancer con experiencia real ofrece trato directo y cambios más rápidos, a cambio de depender de una sola persona. Ninguna opción es automáticamente mejor — depende de la complejidad de tu proyecto y de cuánto valorás hablar directo con quien construye tu sitio.
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